Llegada a La Habana - MSC Opera:
Embarque en La Habana:

LLEGADA Y EMBARQUE

LA HABANA, PRIMERAS IMPRESIONES

Ya en tierra firme después de unas "cuantas horas" de vuelo nos dirigimos a la

terminal, pasamos un primer control donde entregaremos el documento de

entrada a Cuba relleno. El tiempo que dedicamos a pensar qué teníamos que

escribir en algún apartado se veía ahora tirado por tierra, pues la funcionaria que iba

recogiéndolos los amontonaba como churros, imagino que será puro trámite o

quizás para uso en caso de encontrar algo inusual o no declarado..

SALIDA DEL AEROPUERTO:

Pasamos el control de pasaportes por las cabinas con cuidado de no pasar de a

dos, hay una raya de separación con la persona que nos precede que hay que respetar. No es válido decir que sois pareja,

alguna bronca se llevó más de uno por tal motivo. Seguidamente nos dirigimos al exterior siguiendo las indicaciones de los

responsables de MSC hasta llegar a los autobuses lanzadera que nos llevarán al barco.

La recogida de maletas corre a cargo del servicio de MSC que se encargarán de acercarlas a la puerta de nuestro

camarote, es de agradecer el no tener que cargar con ellas. Hay varios autobuses y no esperan a completar los mismos,

cada cierto tiempo van saliendo aunque estén a media capacidad, lo que evita las aglomeraciones en el puerto.

Emprendemos la salida, y al ser de noche nos llevamos una impresión negativa ya que la iluminación durante el trayecto

es escasa. Nos recuerda a la España de hace años, viviendas algo dejadas en cuanto a mantenimiento y algunas personas

(pocas), que deambulan de aquí para allá. Eso sí, la vestimenta es ligera debido a la temperatura existente que nada tiene

que ver con la que dejamos en España.

Llegamos al puerto donde se nota algo más de vida por allí, nuestro autobús se para y a nuestra izquierda observamos

una plaza preciosamente iluminada con una iglesia que bien podía ser la Plaza de San Francisco. Efectivamente, giramos

a la derecha para entrar a través de un arco a la Terminal Sierra Maestra donde se encuentra el MSC Opera. Nuestra idea

es bajar a realizar algunas fotos una vez realizado los trámites de embarque, aunque es solo una idea.

NUESTRO CHECK IN:

El Check in se realiza de forma rápida debido a los varios puntos de registro que hay disponible, ya sabéis, documentación

del viaje, pasaportes y foto de rigor para el control posterior de seguridad en el barco. A continuación pasamos por las

cabinas de control de la policía cubana (igual que a la salida del aeropuerto), con el mismo sistema, (ojito con la raya de

separación).¡Por fin estamos a punto de subir al barco!, a través de la pasarela que nos lleva a la cubierta 7, o sea, la que

por encima de nuestras cabezas tenemos los tenders de desembarque. Tras pasar el primer control del barco con nuestra

flamante tarjeta del crucero, que por cierto, es genérica (azul), tendremos que pedir que nos la actualicen por la que nos

corresponde (gold). Deberían tener un sistema que al comprobar los nombres asociara los puntos y automáticamente nos

dieran las correspondientes ya que nos evitaría perder tiempo para la actualización de las mismas.

Nos reciben con halagos: ¡Buenas noches!..., «buenas noches» y nos "invaden" los camareros por ambos lados con el fin de

vendernos los flamantes paquetes de bebidas con la sonrisa de oreja a oreja.

Nosotros estamos acostumbrados a esto y sabemos que las precipitaciones no son buenas, además, conocemos la

compañía, sabemos los productos que tienen disponibles, y lo más importante: sabemos lo que queremos, así que por no ser

descortés con el empleado que intenta cumplir su trabajo, aparte de los paquetes que nos interesa le pedimos que nos

informara sobre los paquetes de cafés y si se podían consumir infusiones con ellos. No supo contestarnos y decidimos

contratarlo después a bordo. Sobre este tipo de paquetes de cafés que siempre solemos contratar, deciros que todo funcionó

perfectamente hasta el final que..., bueno os recomiendo que leáis todo nuestro relato para salir de dudas.

Una vez en el barco nos indican por donde dirigirnos a nuestro camarote. Afortunadamente sabemos movernos, pero pienso

en las personas que suben por primera vez y no saben por donde tirar. Todas las compañías que conocemos (todas), han

cambiado el sistema y nadie te acompaña ya al camarote como lo hacían antes. Recuerdo el MSC Sinfonía de hace años con

salida de Valencia donde en esta misma cubierta (son barcos similares), había una fila de emplead@s con guantes blancos

que conforme embarcábamos nos acompañaban al camarote, te explicaban y se volvían a recibir más pasajeros.

CAMAROTE:

Localizamos nuestro camarote, nos decidimos a tomar algo ligero debido a las horas y el cambio horario, adquirimos

nuestros paquetes de bebidas y cafés y debatimos el bajar a realizar unas fotos a la Plaza de San Francisco ya que la

iluminación de la misma nos animaba y sería nuestro primer contacto real con la ciudad. Pero nuestras fuerzas ya no daban

para más historias, así que por unanimidad decidimos retirarnos a descansar no sin antes deambular un poquito por el barco

(nos encanta)

El camarote de nuestros amigos estaba algo separado del nuestro (en popa), y el nuestro en proa aunque esto no dificultó en

nada nuestro viaje pues son muchos años viajando juntos y la coordinación es total. Antes, cuando entrabas al camarote no

tardaba mucho en llegar el asistente de tu cabina, se presentaba y te explicaba todo. Todo esto ha pasado a la historia, esto

es común a todas las navieras que conocemos nosotros ahora aunque alguna vez suena la flauta y aparece cuando estás

entrando las maletas.

La impresión de nuestro camarote fue muy buena, la cama estaba situada en un lateral y la ventana algo más grande de lo

habitual, hay muy pocas de este tamaño y todas en esta zona del barco.

Los armarios normales y las perchas cubrieron para no tener problemas, aunque a decir verdad, siempre llevamos algunas

perchas muy finas en nuestra maleta. Los cajones también cumplieron y no nos hicieron falta más, dentro del armario estaba

la caja fuerte desbloqueada (como siempre), y arriba de los armarios los chalecos salvavidas y alguna manta por si nos

hacía falta.

BAÑO:

El baño es de dimensiones normales aunque no así la ducha, que a pesar de tener el largo y ancho normal, la forma diagonal

de acceso donde se encuentra la cortinilla reduce el habitáculo considerablemente. Debido a ello y al tener el succionador de

aire justo en el centro de la ducha provoca una corriente de aire que hace que la cortinilla se nos pegue al cuerpo, todo esto

combinado con el aire acondicionado provoca que se nos pongan los pelos de punta. Otro inconveniente de este baño es que

no tiene enchufe eléctrico para usar la afeitadora, aunque el secador de pelo si que se encuentra allí, es similar a los de los de

los hoteles que al descolgarlo se pone en marcha hasta que lo dejas y queda pegado por el imán parando automáticamente,

os preguntaréis: ¿y como nos afeitamos?

Tenéis tres soluciones:

     ► 1 - Llevaros maquinilla de cuchillas

     ► 2 - Enchufar la afeitadora en los enchufes del escritorio (tenéis espejo grande) pero junto a la cama.

     ► 3 - Dejaros barba durante el crucero

En el escritorio encontramos cuatro enchufes:

     ► 2 europeos a 220 voltios

     ► 2 americanos a 110 voltios

Comentar que los enchufes europeos se encuentran en la parte interior junto a la lámpara de noche y son difíciles de manejar

debido a que las lámparas están sujetas a la mesilla para evitar que caigan en caso de mala mar. Todo mi comentario es

relativo a este camarote, ignoro si todos tendrán la misma configuración. La cama parece bastante cómoda y el camarote

silencioso como así comprobaríamos durante toda la semana.

Ya en la cama y a punto de cerrar los ojos después de leer un poco, me suena la alarma del móvil, ¿qué será?: Ni más ni

menos que la hora que pusimos para que sonara la alarma antes del viaje, al no cambiar la hora pues nos sonó de nuevo.

Esto quiere decir que llevamos en pie nada menos que 24 horas. Despistes que se pueden tener, así que a dormir toca.

Buenas noches y mañana primera toma de contacto real con La Habana.

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LLEGADA Y EMBARQUE

LA HABANA, PRIMERAS

IMPRESIONES

Ya en tierra firme después de unas "cuantas horas" de

vuelo nos dirigimos a la terminal, pasamos un primer

control donde entregaremos el documento de entrada

a Cuba relleno. El tiempo que dedicamos a pensar qué

teníamos que escribir en algún apartado se veía ahora

tirado por tierra, pues la funcionaria que iba

recogiéndolos los amontonaba como churros, imagino

que será puro trámite o quizás para uso en caso de

encontrar algo inusual o no declarado.

SALIDA DEL AEROPUERTO

Pasamos el control de pasaportes por las cabinas con

cuidado de no pasar de a dos, hay una raya de

separación con la persona que nos precede que hay

que respetar. No es válido decir que sois pareja,

alguna bronca se llevó más de uno por tal motivo.

Seguidamente nos dirigimos al exterior siguiendo las

indicaciones de los responsables de MSC hasta llegar a

los autobuses lanzadera que nos llevarán al barco.

La recogida de maletas corre a cargo del servicio de

MSC que se encargarán de acercarlas a la puerta de

nuestro camarote, es de agradecer el no tener que

cargar con ellas. Hay varios autobuses y no esperan a

completar los mismos, cada cierto tiempo van saliendo

aunque estén a media capacidad, lo que evita las

aglomeraciones en el puerto. Emprendemos la salida,

y al ser de noche nos llevamos una impresión negativa

ya que la iluminación durante el trayecto es escasa.

Nos recuerda a la España de hace años, viviendas algo

dejadas en cuanto a mantenimiento y algunas

personas (pocas), que deambulan de aquí para allá.

Eso sí, la vestimenta es ligera debido a la temperatura

existente que nada tiene que ver con la que dejamos

en España.

Llegamos al puerto donde se nota algo más de vida

por allí, nuestro autobús se para y a nuestra izquierda

observamos una plaza preciosamente iluminada con

una iglesia que bien podía ser la Plaza de San

Francisco. Efectivamente, giramos a la derecha para

entrar a través de un arco a la Terminal Sierra Maestra 

donde se encuentra el MSC Opera. Nuestra idea es

bajar a realizar algunas fotos una vez realizado los

trámites de embarque, aunque es solo una idea.

NUESTRO CHECK IN

El Check in se realiza de forma rápida debido a los

varios puntos de registro que hay disponible, ya sabéis,

documentación del viaje, pasaportes y foto de rigor

para el control posterior de seguridad en el barco. A

continuación pasamos por las cabinas de control de la

policía cubana (igual que a la salida del aeropuerto),

con el mismo sistema, (ojito con la raya de

separación).¡Por fin estamos a punto de subir al

barco!, a través de la pasarela que nos lleva a la

cubierta 7, o sea, la que por encima de nuestras

cabezas tenemos los tenders de desembarque. Tras

pasar el primer control del barco con nuestra flamante

tarjeta del crucero, que por cierto, es genérica (azul),

tendremos que pedir que nos la actualicen por la que

nos corresponde (gold). Deberían tener un sistema

que al comprobar los nombres asociara los puntos y

automáticamente nos dieran las correspondientes ya

que nos evitaría perder tiempo para la actualización de

las mismas.

Nos reciben con halagos: ¡Buenas noches!..., «buenas

noches» y nos "invaden" los camareros por ambos

lados con el fin de vendernos los flamantes paquetes

de bebidas con la sonrisa de oreja a oreja.

Nosotros estamos acostumbrados a esto y sabemos

que las precipitaciones no son buenas, además,

conocemos la compañía, sabemos los productos que

tienen disponibles, y lo más importante: sabemos lo

que queremos, así que por no ser descortés con el

empleado que intenta cumplir su trabajo, aparte de los

paquetes que nos interesa le pedimos que nos

informara sobre los paquetes de cafés y si se podían

consumir infusiones con ellos. No supo contestarnos y

decidimos contratarlo después a bordo. Sobre este

tipo de paquetes de cafés que siempre solemos

contratar, deciros que todo funcionó perfectamente

hasta el final que..., bueno os recomiendo que leáis

todo nuestro relato para salir de dudas.

Una vez en el barco nos indican por donde dirigirnos a

nuestro camarote. Afortunadamente sabemos

movernos, pero pienso en las personas que suben por

primera vez y no saben por donde tirar. Todas las

compañías que conocemos (todas), han cambiado el

sistema y nadie te acompaña ya al camarote como lo

hacían antes. Recuerdo el MSC Sinfonía de hace años

con salida de Valencia donde en esta misma cubierta

(son barcos similares), había una fila de emplead@s

con guantes blancos que conforme embarcábamos nos

acompañaban al camarote, te explicaban y se volvían a

recibir más pasajeros.

CAMAROTE

Localizamos nuestro camarote, nos decidimos a tomar

algo ligero debido a las horas y el cambio horario,

adquirimos nuestros paquetes de bebidas y cafés y

debatimos el bajar a realizar unas fotos a la Plaza de

San Francisco ya que la iluminación de la misma nos

animaba y sería nuestro primer contacto real con la

ciudad. Pero nuestras fuerzas ya no daban para más

historias, así que por unanimidad decidimos retirarnos

a descansar no sin antes deambular un poquito por el

barco (nos encanta)

El camarote de nuestros amigos estaba algo separado

del nuestro (en popa), y el nuestro en proa aunque

esto no dificultó en nada nuestro viaje pues son

muchos años viajando juntos y la coordinación es

total. Antes, cuando entrabas al camarote no tardaba

mucho en llegar el asistente de tu cabina, se

presentaba y te explicaba todo. Todo esto ha pasado a

la historia, esto es común a todas las navieras que

conocemos nosotros ahora aunque alguna vez suena

la flauta y aparece cuando estás entrando las maletas.

La impresión de nuestro camarote fue muy buena, la

cama estaba situada en un lateral y la ventana algo

más grande de lo habitual, hay muy pocas de este

tamaño y todas en esta zona del barco.

Los armarios normales y las perchas cubrieron para no

tener problemas, aunque a decir verdad, siempre

llevamos algunas perchas muy finas en nuestra maleta.

Los cajones también cumplieron y no nos hicieron falta

más, dentro del armario estaba la caja fuerte

desbloqueada (como siempre), y arriba de los armarios

los chalecos salvavidas y alguna manta por si nos hacía

falta.

BAÑO

El baño es de dimensiones normales aunque no así la

ducha, que a pesar de tener el largo y ancho normal, la

forma diagonal de acceso donde se encuentra la

cortinilla reduce el habitáculo considerablemente.

Debido a ello y al tener el succionador de aire justo en

el centro de la ducha provoca una corriente de aire

que hace que la cortinilla se nos pegue al cuerpo, todo

esto combinado con el aire acondicionado provoca

que se nos pongan los pelos de punta. Otro

inconveniente de este baño es que no tiene enchufe

eléctrico para usar la afeitadora, aunque el secador de

pelo si que se encuentra allí, es similar a los de los de

los hoteles que al descolgarlo se pone en marcha hasta

que lo dejas y queda pegado por el imán parando

automáticamente, os preguntaréis: ¿y como nos

afeitamos?

Tenéis tres soluciones:

     • 1 - Llevaros maquinilla de cuchillas

     • 2 - Enchufar la afeitadora en los enchufes del

escritorio (tenéis espejo grande) pero junto a la cama.

     • 3 - Dejaros barba durante el crucero

En el escritorio encontramos cuatro enchufes:

     • 2 europeos a 220 voltios

     • 2 americanos a 110 voltios

NOTA: a día de hoy (unos meses después), algún

crucerista nos ha comunicado que si hay enchufe en

en el secador estratégicamente oculto. Os animo a que

lo encontréis.

Comentar que los enchufes europeos se encuentran

en la parte interior junto a la lámpara de noche y son

difíciles de manejar debido a que las lámparas están

sujetas a la mesilla para evitar que caigan en caso de

mala mar. Todo mi comentario es relativo a este

camarote, ignoro si todos tendrán la misma

configuración. La cama parece bastante cómoda y el

camarote silencioso como así comprobaríamos

durante toda la semana.

Ya en la cama y a punto de cerrar los ojos después de

leer un poco, me suena la alarma del móvil, ¿qué

será?: Ni más ni menos que la hora que pusimos para

que sonara la alarma antes del viaje, al no cambiar la

hora pues nos sonó de nuevo. Esto quiere decir que

llevamos en pie nada menos que 24 horas. Despistes

que se pueden tener, así que a dormir toca.

Buenas noches y mañana primera toma de contacto

real con La Habana.

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